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Presentación

Nací en las Colinas Azules de Texas Central el 22 de mayo de 1947 (bajo el signo de Géminis). Mi padre era un apasionado de la aeronáutica y la tecnología, y mi madre una guapa muchacha de campo. Mi padre se unió a la fuerza aérea y todos viajamos a Brasil, donde empecé a ir al colegio. Luego regresamos al Sur de Texas, donde me gradué de la secundaria y estudié en varias universidades durante algunos años.

Cuando tenía 13 años, iba en mi bicicleta y me llamó la atención el bonito edificio blanco de la 2ª Iglesia Bautista. Les pregunté a mis padres y ellos me animaron a visitarlo. Asistí a la pequeña clase de escuela dominical, donde un voluntario nos leía a tres jovencitos el Evangelio. Mientras leía, imaginaba a Jesús sanando a los pobres y necesitados con gran compasión y echando fuera demonios con la autoridad del Cielo. Estaba maravillado, por lo que el profesor me indicó que recorriera el pasillo de la iglesia al concluir la invitación del servicio. Fue allí donde repetí de todo corazón la oración del pecador. El diácono también agendó mi bautizo y el de otro jovencito. Años después descubrí en la Biblia que desde ese momento estaba salvado, puesto que había aceptado a Jesús como Mi Salvador.

Al hacerme mayor y llegar a los veinte, empecé a surfear bastante y me familiaricé con la cultura hippy de California. Al cabo de un par de años llegué al punto de temer por mi salud mental y de volverme inservible por el resto de mi vida. Delitos menores a raíz de ese estilo de vida hippy me mantenían dentro y fuera de la cárcel. Un querido amigo mío fue asesinado en una venta fallida de marihuana. Fue un milagro que yo no terminara muerto también. Quería dejar de tomar drogas, por lo que el Señor me llevó en un viaje increíble.

Un amigo compró un pequeño apartamento, lo cual era impresionante para nosotros, la mayoría hippies sin lugar donde dormir. Estando allí, mi novia y yo nos drogamos con LSD en un cuarto completamente a oscuras. En ese estado, lo único que veía era estática de colores, como un antiguo televisor entre canales. Pero me sentí mal por ella, por lo que puse una mano sobre su barriga, cuando de repente me sentí ascendiendo por entre esas paredes de estática, cada vez más rápido, hasta llegar a una luz brillante. La luz tenía un aspecto piramidal, aunque sin base, y se adentraba en mi interior. En ese momento me desmayé y desperté a la mañana siguiente lleno de emoción, asegurando que había visto la Luz.

Desde ese momento sentía muchas ganas de leer la Biblia y conocer más del cristianismo. El Señor me dijo a través del Nuevo Testamento que «me negara a mí mismo, tomara mi cruz y lo siguiera», porque si «intentaba salvar mi propia vida, la perdería, mientras que, si perdía mi vida por causa de Jesús y de Su obra, la salvaría».

Un par de años después conocí a La Familia Internacional en Austin, Texas. Me uní a ellos de inmediato, porque estaban sirviendo al Señor a plena dedicación y tenían el mismo concepto que yo sobre el Señor, Su Palabra y la misión. Desde entonces he aprendido lecciones maravillosas de la Palabra, puesto que se aplica a la vida diaria y al estilo de vida misionero, el cual me continúa ayudando a testificar a otros sobre Jesús.

Por qué estoy afiliado a La Familia Internacional

Había oído hablar de LFI en la comunidad de un campamento cristiano. También había viajado por Texas con un amigo que visitó una de las comunidades de LFI y obtuvo allí una copia de Las Reglas Revolucionarias (una declaración de versículos por los que había que guiarse). Me impresionó mucho la apasionada dedicación a la Palabra y el ejemplo que daban de vivir como la Iglesia Primitiva (como en la Biblia) y como los primeros discípulos y seguidores.

El día en que me uní a LFI, me encontraba cerca del campamento de la Universidad de Texas, Biblia en mano, testificando a un grupo de hippies y cuidando las artesanías hechas a mano de otra persona, cuando se me acercó un joven con una guitarra y me invitó a cenar en la comunidad de LFI. Le dije: «Por supuesto», dado que quería ver cuán reales eran y descubrir la manera en que servían a Jesús. De manera que me subí a una furgoneta con otros visitantes.

Un guitarrista empezó a cantar, y en ese momento sentí que el Espíritu de Dios me llenaba de una manera tan maravillosa que no me cupo duda que eran el pueblo de Dios. Me convencí aún más al ver su entrega a la Palabra de Dios en sus enseñanzas, su conocimiento y sus acciones. Finalmente había encontrado mi lugar y mi iglesia, junto al cuerpo de creyentes y testigos del Tiempo del Fin. ¡Amén y aleluya!

Cómo vivo mi fe

En la actualidad me encuentro en la Costa de California Central, una parte del estado abocado a la Nueva Era. Continúo sirviendo a Jesús y testificando a otros. Siempre llevo conmigo tarjetas de oración, que no es otra cosa que mis tarjetas de presentación que contienen una oración en la parte posterior, y la dirección del portal de LFI. Cuando conozco a alguien, le pregunto: «¿Te gustaría tener una tarjeta de oración?» Muchos acceden de buena gana a llevársela y a lo mejor salvarse o confirmar su salvación. A las personas que testifico más detenidamente les hago entrega de estudios de la Biblia de Conéctate y demás información sobre escritos relacionados con LFI.

Reseña biográfica

1947
Nací ese año
1961
Recibí a Jesús en mi vida a los 13 años
1968
Fue llamado a servir a Dios
1971
Me uní a LFI en Austin, Texas
1971-presente
He realizado labores misioneras en los EE.UU., México y Brasil

Experiencia misionera

Educación y cuidado infantil
Me he casado en dos ocasiones y tengo ocho hijos, además de otros que hemos adoptado. En la actualidad tengo 16 nietos. Todos ellos creen en Jesús y siguen a Dios de la mejor manera posible. ¡Alabado sea el Señor!
Labores humanitarias y de voluntariado

Participo en varias iniciativas que ayudan a mejorar la calidad de vida de amigos de mucho tiempo (la mayoría de ellos en las Filipinas) que aman a Jesús y desean servirle.

1. Ayudamos a un querido amigo y fiel seguidor de Jesús a comprar un nuevo techo de metal para su casa, luego que el antiguo saliera volando en un par de ocasiones y se llenara de huecos. También ayudamos a su madre enferma con medicamentos y alimentos básicos con lo que nos provee el Señor. Ahora les estamos ayudando a elevar el suelo de su casa un metro para que no se inunde con la lluvia.

2. La casa de la familia de un querido granjero fue arrastrada en una inundación, por lo que se encuentran en estado de evacuación desde hace mucho tiempo. El gobierno les proveyó madera y nosotros les enviamos dinero suficiente para construir cimientos de concreto y paredes de ladrillo hueco, pero esperamos más ayuda económica para insertar acero y ayudarles a construir el tejado antes de que llegue la temporada de lluvias.

3. Una madre soltera que ama a Jesús, predica la Palabra y ayuda mucho a su familia y amigos necesita ayuda económica para suplir sus necesidades básicas, por lo que estamos reuniendo fondos para abastecer una pequeña tienda del vecindario que han construido en su hogar.

4. A nivel local ayudo a una vieja amiga y patrocinadora, la cual se encuentra en un centro de rehabilitación y convalecencia. La visito todos los días y cuido de su casa y mascotas, dado que su familia y ella me conocen bien y confían en que cuidaré debidamente de ella y de sus pertenencias. Estamos orando para que recobre la movilidad de sus piernas y vuelva pronto a casa, donde continuaré ayudándola y cuidando de ella.

Hasta pronto

  • ericbgoode4j@yahoo.com
  • Eric B Goode
  • ericbgood

Afiliados

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