Hola, soy Josh Visita mi perfil

Presentación

Nací en la zona de Boston en 1954 —soy de la generación baby boom o de la posguerra— y me crié en una familia italo-irlandesa, católica por tradición.

En mi adolescencia me volví agnóstico y en mí influyó mucho el estilo de vida hippie, relacionado con las drogas.

A los 19 años conocí a Jesucristo, a través de una serie de eventos y conocidos.

Por qué estoy afiliado a La Familia Internacional

Después de volverme cristiano, busqué una forma de poner en práctica la fe que acababa de encontrar.

Pasé tiempo con varios grupos e iglesias. Cuando me presentaron a LFI, me pareció que con el grupo podría vivir mejor de acuerdo a mi fe. Además, LFI me presentó el desafío de ser un discípulo sencillo. Cualquiera podría hacerlo, si se lo proponía. Me gustó el desafío.

Cómo vivo mi fe

Vivo mi fe un día a la vez, ¡pues más de eso no puedo hacer!

Reseña biográfica

1973
Abracé el cristianismo.
1974
Empecé a recibir formación para ser misionero de LFI.
1979 hasta la fecha
Me mudé a Asia, donde viví y trabajé en centros misioneros.
A lo largo de los años, he vivido y trabajado en labores voluntarias en Hong Kong, China, Indonesia, Singapur y Japón.

Experiencia misionera

En las últimas —casi— cuatro décadas he trabajado en una variedad de ministerios cristianos, en cargos de dirigencia y administración. He sido consejero de jóvenes y coach de padres y tengo una amplia experiencia en labores de apostolado.
Labores humanitarias y de voluntariado
Participé bastante en labores de socorro después del terremoto de Kobe, en 1995, que dejó asolada la ciudad de Kobe, Japón.
En 2011 participé en el establecimiento de una red de apoyo de personas que ofrecieron asistencia humanitaria relacionada con el terremoto y tsunami en el oriente de Japón.
Otros
Actualmente soy vocal de junta en un instituto de investigación con sede en Japón; investigo la cultura japonesa y otras culturas de Asia, y la influencia bíblica y de los primeros cristianos en las sociedades asiáticas y su escala de valores. Esa investigación me llevó a hacer viajes por Japón, Taiwán, Malasia, Indonesia, Israel, Turquía y, más recientemente, China.
En el continente asiático, el Dios de la creación, como lo describe la Biblia, se puede hallar claramente en las influencias culturales, lingüísticas, morales y religiosas. Dios ha dado forma al mundo asiático.
Esa investigación me ha llevado a conocer a destacados investigadores de ese campo en Japón, además de Corea del Sur, China e Israel. Me ha puesto en contacto con embajadores, empresarios, personas no especializadas, dirigentes y representantes de diversas religiones, además de cristianos de todas las profesiones y condiciones sociales.

Hasta pronto

Afiliados

Conoce a otros…