Lo esencial
Algo que encuentro particularmente maravilloso de Jesús es que Su regalo transformador de la salvación está a disposición de cualquiera que lo pida sinceramente y con fe. Puede que su comprensión de la doctrina cristiana sea mínima, pero si el corazón está sediento, si busca una relación con Dios… la encontrará —de manera clara, definitiva y sin tener que dar nada a cambio— aceptando a Jesús como Salvador. La salvación es simple; es un regalo. Uno la pide, la recibe y ya es suya. ¡Es maravilloso!
Si bien recibir la salvación es algo muy sencillo, llegar a tener una comprensión profunda de la fe cristiana es harina de otro costal. El sistema de creencias que propone el cristianismo, su teología y la comprensión de la Biblia requieren cierto nivel de conocimiento. Obtener ese conocimiento es fundamental, y es algo que requiere concentración y estudio. El crecimiento espiritual se da por medio del estudio y la aplicación de la Palabra de Dios.
Es sumamente provechoso contar con un conocimiento profundo de la doctrina cristiana. No obstante, no es necesario para obtener la salvación, ni garantiza una relación cercana con Dios. Uno puede conocer y amar a Jesús, su Salvador sin comprender todos los vericuetos de la doctrina cristiana, por haberlo experimentado. Puede creer de todo corazón que Jesús en el Salvador, que es Dios, que transitó por la tierra y fue crucificado, que murió, fue enterrado y resucitó de los muertos, sencillamente porque alguien le explicó esos fundamentos, lo cual le dio suficiente comprensión del tema como para aceptarlo personalmente como su Salvador y llevarlo así a iniciar una relación con Él.
Incluso si no tienes una comprensión total de los detalles de la doctrina, puedes tener una fe robusta en Dios, y saber que está presente. Hablas con Él en oración, Él responde y te contesta. Escuchas Su voz, experimentas Su provisión, Su curación, Su amor. Tienes una conexión personal con Él, interactúas con Él y existe entre ambos una relación. No te cabe duda de que está ahí, de que es Dios, y de que es real, no solo por los relatos registrados por nuestro bien en la Biblia, sino porque Él es una realidad en tu vida, en tu experiencia personal.
Lee la introducción completa a esta serie
Parte 1: Naturaleza y personalidad de Dios
- Capítulo 1: Dios se revela a la humanidad
- Capítulo 2: La santidad, justicia y gracia de Dios
- Capítulo 3: La ira y el amor de Dios
- Capítulo 4: La aseidad, eternidad e inmutabilidad de Dios
- Capítulo 5: La omnisciencia y omnipresencia de Dios
- Capítulo 6: La omnipotencia y coherencia de Dios
Parte 2: Jesús y la encarnación
- Capítulo 7: ¿Quién es Jesús? El Dios-Hombre
- Capítulo 8: La encarnación
- Capítulo 9: Las dos naturalezas de Jesús
Parte 3: El Espíritu Santo
- Capítulo 10: El Espíritu Santo en el Antiguo y Nuevo Testamento
- Capítulo 11: El Espíritu Santo en los albores de la Iglesia y posteriormente
- Capítulo 12: La obra del Espíritu Santo en nuestra vida
- Capítulo 13: Los dones del Espíritu
Parte 4: La Trinidad
- Capítulo 14: Un Dios, tres Personas
- Capítulo 15: Aclarar la Trinidad
Parte 5: La Humanidad
- Capítulo 16: La creación del género humano
- Capítulo 17: A imagen y semejanza de Dios
- Capítulo 18: ¿Por qué la humanidad?
Parte 6: El Pecado
- Capítulo 19: ¿Qué es el pecado?
- Capítulo 20: Naturaleza pecaminosa de la humanidad
Parte 7: Salvación
- Capítulo 21: El plan de salvación divino
- Capítulo 22: De reconciliación a regeneración ¿A qué costo?
- Capítulo 23: Salvación eterna
- Capítulo 24: Conclusión